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viernes, 27 de mayo de 2011

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Las responsabilidades no sólo tienen que ir a los gobernantes catalanes, sino también a los hijos de puta con nombre y apellidos que se han dedicado a pegar a la gente acampada. No es una cosa anónima o abstracta. Tan concreta como las hostias recibidas y que duelen desde la brecha hasta la conciencia.


domingo, 6 de junio de 2010

Descripción de la crisis

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Alexander Kosolapov, San Sebastián


SÉ TODOS LOS CUENTOS

Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre...
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos...
y sé todos los cuentos.

León Felipe



Los cuentos se han tropezado con la realidad, y ya no podemos despertarnos y volver a dormir con un cuento nuevo. Una vez despiertos, aún hay un espacio para escribir de nuevo el cuento, para que sean (¿seamos?) otros quienes lo escriban. Lástima que ahora hasta las palabras tienen un precio, se venden al peso, a su al de la piedra de Sísifo que es el futuro, la cual marca la diferencia entre los mudos y los cuentistas. Siguen apareciendo princesas y príncipes, y soldaditos y plomo, y los monjes, y los reyes malvados con grandes cuevas de oro, y mendigos y vagabundos y esclavos, y malolientes y malhechores, y gente trabajadora y artistas. Pero todos ellos ya no ven escrito su fin, sino su medio. No hay mayor moraleja que no desempolvar viejos rencores, no malherir (mucho) al rico y aprovecharse del mutismo del pobre, obnuvilado con las marionetas y los circos, que muestran otra realidad en la que es posible estar unos segundo y ya no hay problemas.Reina un gran silencio entre la muchedumbre, que está ensordecida por el ruido de los tejedores de hilo para sus marionetas. Hablan todo el rato, y gritan las voces de los sufrientes de vez en cuando, alguien llora y le arrancan los ojos. Las perdices perdieron el sur y se fueron al norte, y ahora son parte del festín de aquellos que brindan por un mundo diferente.

lunes, 31 de mayo de 2010

Ser o no ser (crítica de la obra de teatro)

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Haciendo un receso de mis estudios, ya que viene una semana cargadita, les dejo aquí un comentario de la espléndida obra que tuve el placer ayer de ver: Ser o no Ser.
Basada en la película de E. Lubitsch en 1942, tenía mis tímidas dudas de si podría, de algún modo, parecerse esta adaptación teatral de Alvaro Lavín (el cual, por cierto, debe ser familia mía lejana, seguro, algún día contaré esa historia, junto a la que me relaciona con Spinoza) a la genial obra del alemán. Me parecía, y creo que esto será más o menos compartido, un reto muy difícil.
Sin embargo, me sorprendió muy gratamente. Cuenta con una escenografía de lo más sencilla, invariable durante la hora y media (lo cual tiene mucho mérito, porque no hubo ningún momento en que el espectador no entendiese la ubicuidad de los personajes, gracias a los juegos de luces), a excepción de un par de ocasiones en que se añadieron pantallas que mostraban contenido audiovisual; y siete personajes que, al igual que en la película, en ocasiones interpretan más de un personaje. Al respecto, es casi obligado señalar la brillante actuación de José Luis Gil, el señor Cuesta de 'Aquí no hay quién viva' para los amigos, que daba vida a Joseph Tura: tanto en la piel de Hamlet, como de Siletsky y Erdhardt o el comandante (nombreimpronunciable) de Hitler, estuvo deslumbrante. Me recordó un poco a la idea que se suele pedir cuando se interpreta a los clásicos (del clasicismo): Hay que tocar Mozart de tal modo que aunque sea difícil, parezca que es sencillísimo. Sobre todo, que el público no se dé cuenta de que es difícil. Lo mismo sucedió ayer, no sólo haciéndolo sencillo, sino con escenas dignas de guardar sin variantes en la memoria. No llegó a eclipsar tampoco al resto de los personajes, con un reparto de lujo, que todos, al igual que Gil, con muchas tablas a la espalda, supieron darle a esta obra de teatro la aspiración de toda obra de arte: querer volverla a ver. Yo iría hoy, y mañana y pasado.
Ser o no ser tiene un humor ácido, un humor divertidísimo, políticamente incorrecto, duro y nostálgico, tierno e inteligente. Ser o no ser no sólo no ha cumplido correctamente con las peticiones de las expectativas que todos llevábamos de casa, sino que nos ha dado con un canto en las dientes, por malpensados: sorprendente, fresca, una obra de teatro digna de su película.

domingo, 11 de abril de 2010

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La democracia no existe

lunes, 1 de febrero de 2010

Nuevamente sobre Haití. Otras versiones

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El Sr. Navarro confirma lo que me temía, por desgracia.

viernes, 11 de diciembre de 2009

¿Derechos Humanos?

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Con 28 minutos de retraso, conmemoro el día de los DDHH. Me cago en Obama y su premio Nobel en le qe la prensa se volvía loca por ver cómo justificada una entrada (más) injustificada a Afganistán.
Tiro del Benedetti:




Cuando el presidente carter (u obama, o x)
se preocupa tanto
de los derechos humanos

parece evidente que en ese caso
derecho no significa facultad
o atributo
o libre albedrío
sino diestro
o antizurdo
o flanco opuesto al corazón
lado derecho en fin

en consecuencia
¿no sería hora
de que iniciáramos
una amplia campaña internacional
por los izquierdos humanos?

lunes, 8 de junio de 2009

Perorata sobre política.

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Como muchas otras personas, creo que es necesario empezar a pensar nuevamente en el Estado, en el gobierno, en la política. Es evidente que algo no va bien. La política en nuestro país es pura parafernalia, pataleta tras pataleta desviando el camino siempre para no entrar en asuntos de importancia real. Y aunque sean asuntos superfluos, si es que en el gobierno de un país puede haber asuntos superfluos. La política exterior es más complicada, y aunque sea quizá una generalización indebida, no creo que diste demasiado del patetismo. Pienso en el esfuerzo ilustrado para fundamentar el Estado. Nunca he creído en el anarquismo por su imposibilidad práctica (al menos en estas sociedades) así que daré por supuesto el Estado. El término 'estado', que proviene del latín sto, stare, steti, statum, y que se refieren a lo estable, lo firme. Parecería que el Estado debería ser la columna vertebral de la sociedad, el anclaje de referencia, con sus cosas buenas y sus cosas malas. Sin embargo, es ahora el momento de la sociedad desvinculada, la sociedad que no se siente representada de forma alguna por sus líderes. No haré aquí una ristra de ejemplos, pues son de sobra sabidos. Pero creo que la culpa, sin embargo, está en ambos lados. Hemos llegado a este punto a causa de la sociedad y del Estado. Dada la fragmentación y la no identificación entre sociedad-Estado, que damos por supuesta, se forma un círculo vicioso, en el que la sociedad ve sus franjas de actuación absolutamente sesgadas (que también se presupone dada la complejidad de actuación individualizada en un Estado cada vez más amplificado) que generan que cada vez el Estado se distancie más de la realidad social y amplíe, por tanto, el sesgo de actuación de la sociedad. Hemos vuelto a los sofistas, y a la potencia de la retórica. Pienso en Platón, tantas veces tildado de aristócrata y derechista. Quizá debería ser recuperada su reivindicación de la eliminación de la retórica, elaborando un discurso en el aflore la verdad. El despliegue del lenguaje hacia el progreso. Hablo en términos del gobierno español ya que es del que tengo referencia directa, como afectada y como ciudadana de este fragmento de tierra. No tiene otro apelativo que vergonzoso e impotente la política que se desarrolla en este país. Ya no me refiero ni al PP, ni al PSOE, ni a los partidos minoritarios. No hablo de ninguno en concreto. Me refiero a lo lastimoso que resulta ver siempre las mismas querellas absurdas que no profundizan de forma alguna en ningún aspecto real, que cada vez resulta más lamentable enfrentarse a un debate televisivo o reportaje de prensa de lxs políticxs. Sí, esto desengañada, y cansada de esta política. Muchos dirán que este pensamiento es retrógrado y antiprogresista, porque no presento alternativas. No presento alternativas con esta dinámica absurda. No mucho más que limitarnos a votar cada cierto tiempo y ver cómo hacen de nuestras condiciones materiales y condiciones de posibilidad de desarrollo de nuestras potencialidades un carnaval de sandeces. Me gustaría poder hablar de políticas transparentes, cercanas, con aplicación real de las florituras de los discursos. De un tiempo a esta parte, sólo se ve una suerte de patio de colegio, que como no hay profe lo más sensato es dedicar a tirarse tizas y a chivarse al dire. A estas alturas estamos. Leo el artículo de Pilar Rahola en La Vanguardia [http://www.lavanguardia.es/lv24h/20090603/53716320582.html], que titula 'Todos son iguales', y señala que esta sencilla frase es la que está dinamitando la política:
"Todos son iguales", por mucho que algunos son menos iguales, pero están letalmente atrapados en la telaraña del descrédito imparable de la política. Y aunque todos no son iguales, ¡qué importa, si lo parecen!
.
Puede ser que no todos sean iguales, pero lo cierto es que la actividad política en sí resulta igual, incluso diría cada vez más catastrófica. Veamos si no la crisis 'económica-mediática' en la que nos han metido. Y más metidos hasta el fango y sin ser escuchados por nadie los que ya estaban mal.

Retomo la idea de Antonio Puigverd:

La rareza institucional de Europa sería un problema importante, pero controlable, en tiempos de bonanza. Pero la crisis está inoculando desconfianza y miedo a pasos agigantados. Las votaciones europeas han dado resultados contradictorios, complicados de analizar globalmente, aunque un factor sobresale: la izquierda socialdemócrata está muy enferma. Uno de los principales pivotes del Estado de bienestar, uno de los dos grandes pesos pesados de la política europea, la socialdemocracia, está tambaleándose.


Lo que antes era la alternativa clara, se difumina entre la derecha. La izquierda ha perdido su lugar, crece entre la gente de izquierdas (releer el artículo si no) el desencanto. Este desenanto sugiere más desencanto, y ello se traduce en la abstención mayoritaria de la izquierda, y del triunfo de la derecha en la mayoría de los terrenos europeos.
Nuevamente, del artículo de Pilar Rahola
El debate político ya no es ni un combate de boxeo. Es, directamente, lucha libre sobre barro. Y ocurre lo que ocurre en la lucha libre sobre barro: que todos quedan sucios. Después se lamentarán que si la gente está desencantada, que si la abstención aumenta, que si la desafección de la política...
.
¿qué le pasa al país? Que no sólo hay crisis económico-mediática, sino que también hay crisis de ganas, de ánimo, crisis de ideas.
















Una de las cosas que más me ha molestado del PP es que en su logotipo tienen una gaviota. Y ya no es lo mismo cuando ves a una volando en la bahía o cuando canta Silvio.