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lunes, 25 de mayo de 2015

José Jiménez Lozano

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The Renowned Orders of the Night



Anselm Kiefer -El célebre orden de la noche

El ojo del mundo




Tras la lluvia,
en el jardín de arena,
un guijarro negro relucía
como el ojo del mundo.
Y quizá lo era.



Libertad



Porque sí, el agua

echó a correr, saltándose el regato.
¿Hacia dónde?
¿Y qué le importa al agua?







Elegías menores, 2002

domingo, 27 de mayo de 2012

Benjamin y Paul Klee

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Paul Klee, Autopista

Benjamin se suicidó en Port-Bou (Cataluña) el 26 de septiembre de 1940, lugar al que había ido a parar huyendo de Alemania con el objetivo de llegar a EE.UU. Hay diferentes tesis que cuestionan si realmente fue un suicidio o si lo asesinaron las fuerzas del estado franquista (si les interesa el tema, les recomiendo que consigan la película documental "¿Quién mató a Walter Benjamin?" porque, más allá de que compartan o no la postura defendida en ella, es muy interesante la reconstrucción histórica que hacen). Hoy tengo una nueva propuesta para ampliar este asunto. Creo que se suicidó, pero no por ser perseguido por la Gestapo por intelectual y judío -la dignidad de elegir la muerte es uno de los últimos paraísos-, sino porque su querido Paul Klee fallecía en junio de 1940. Benjamin no pudo soportar un mundo sin Klee. Y decidió irse con él y con el Angelus Novus a sobrevolar la tierra y hablarnos de lo que podríamos llegar a ser como humanidad. A recordarnos que aún podemos romper el contrato con la violencia.

lunes, 31 de mayo de 2010

Ser o no ser (crítica de la obra de teatro)

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Haciendo un receso de mis estudios, ya que viene una semana cargadita, les dejo aquí un comentario de la espléndida obra que tuve el placer ayer de ver: Ser o no Ser.
Basada en la película de E. Lubitsch en 1942, tenía mis tímidas dudas de si podría, de algún modo, parecerse esta adaptación teatral de Alvaro Lavín (el cual, por cierto, debe ser familia mía lejana, seguro, algún día contaré esa historia, junto a la que me relaciona con Spinoza) a la genial obra del alemán. Me parecía, y creo que esto será más o menos compartido, un reto muy difícil.
Sin embargo, me sorprendió muy gratamente. Cuenta con una escenografía de lo más sencilla, invariable durante la hora y media (lo cual tiene mucho mérito, porque no hubo ningún momento en que el espectador no entendiese la ubicuidad de los personajes, gracias a los juegos de luces), a excepción de un par de ocasiones en que se añadieron pantallas que mostraban contenido audiovisual; y siete personajes que, al igual que en la película, en ocasiones interpretan más de un personaje. Al respecto, es casi obligado señalar la brillante actuación de José Luis Gil, el señor Cuesta de 'Aquí no hay quién viva' para los amigos, que daba vida a Joseph Tura: tanto en la piel de Hamlet, como de Siletsky y Erdhardt o el comandante (nombreimpronunciable) de Hitler, estuvo deslumbrante. Me recordó un poco a la idea que se suele pedir cuando se interpreta a los clásicos (del clasicismo): Hay que tocar Mozart de tal modo que aunque sea difícil, parezca que es sencillísimo. Sobre todo, que el público no se dé cuenta de que es difícil. Lo mismo sucedió ayer, no sólo haciéndolo sencillo, sino con escenas dignas de guardar sin variantes en la memoria. No llegó a eclipsar tampoco al resto de los personajes, con un reparto de lujo, que todos, al igual que Gil, con muchas tablas a la espalda, supieron darle a esta obra de teatro la aspiración de toda obra de arte: querer volverla a ver. Yo iría hoy, y mañana y pasado.
Ser o no ser tiene un humor ácido, un humor divertidísimo, políticamente incorrecto, duro y nostálgico, tierno e inteligente. Ser o no ser no sólo no ha cumplido correctamente con las peticiones de las expectativas que todos llevábamos de casa, sino que nos ha dado con un canto en las dientes, por malpensados: sorprendente, fresca, una obra de teatro digna de su película.

jueves, 13 de agosto de 2009

David Hockney

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Tuve el placer de asistir en el museo Kunsthalle Wurth en Schwäbisch Hall a la última colección de pinturas de David Hockney.
Me recordó a ese aire melancólico de las pequeñas cosas de la vida, como un paisaje que ves todos los días, y que sin embargo, por mucho que intentes retener en tu memoria nunca puedes hacerlo realmente, siempre el sol, las nubes e incluso tú mismo es demasiado diferente como para mantener algo intacto. Quiero decir, la realidad no se puede capturar, siempre escapa de nosotros.

domingo, 9 de agosto de 2009

(Hey) Das geht Ab!

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Por el bien de vuestra salud auditiva, no escuchéis sta canción. Es odiosa, pero me encanta.


:)
Es horrible

domingo, 5 de julio de 2009

From Germany with love

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Mañana me marcho a Alemania. Tengo una sensación que versa entre el miedo y el nerviosismo, la ilusión y la incertidumbre. Tengo unas ganas terribles de irme ya, tengo unas ganas terribles de no ir.

AL IDIOMA ALEMÁN
Mi destino es la lengua castellana,
El bronce de Francisco de Quevedo,
Pero en la lenta noche caminada,
Me exaltan otras músicas más íntimas.
Alguna me fue dada por la sangre-
Oh voz de Shakespeare y de la Escritura-,
Otras por el azar, que es dadivoso,
Pero a ti, dulce lengua de Alemania,
Te he elegido y buscado, solitario.
A través de vigilias y gramáticas,
De la jungla de las declinaciones,
Del diccionario, que no acierta nunca
Con el matiz preciso, fui acercándome.
Mis noches están llenas de Virgilio,
Dije una vez; también pude haber dicho
de Hölderlin y de Angelus Silesius.
Heine me dio sus altos ruiseñores;
Goethe, la suerte de un amor tardío,
A la vez indulgente y mercenario;
Keller, la rosa que una mano deja
En la mano de un muerto que la amaba
Y que nunca sabrá si es blanca o roja.
Tú, lengua de Alemania, eres tu obra
Capital: el amor entrelazado
de las voces compuestas, las vocales
Abiertas, los sonidos que permiten
El estudioso hexámetro del griego
Y tu rumor de selvas y de noches.
Te tuve alguna vez. Hoy, en la linde
De los años cansados, te diviso
Lejana como el álgebra y la luna.

Jorge Luis Borges
en El oro de los tigres, 1972.