lunes, 29 de junio de 2009

La vida

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sábado, 27 de junio de 2009

Palique

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Cuando despuntaba mi adolescencia, el juego político me parecía simple y escasamente eso, un juego. La primera vez que empecé a oír conscientemente aquello de "ser de izquierdas" o "imperialismo", acudí al diccionario. Lo de ser de izquierdas no aparecía, pero cortésmente el diccionario me remitió a términos como "comunismo" o "socialismo". Era fácil repetir algunas de las frases sensacionalistas, cheguevarianas, sin saber cuál es su contenido real. Me fui acercando al activismo político por llamarlo de algún lado, y tan pronto como me acerqué, me alejé apresuradamente. La política, en aquellos momentos para los jóvenes, no era más que cantar canciones de Silvio y un par de cervezas. Tampoco a cambiado demasiado la cosa de un par de años para acá.
Ahora lo veo con distancia y me sorprendo. Muchas veces me enfado profundamente por dentro cuando te ven con un móvil o con un mp3 y el "progre" de turno suelta "bah, y luego vas tú de rojo". Me parece que son demasiadas palabras las que rechinan, las que remueven las ternillas, y lo relaciono con la risa por no llorar. Una vez, en la facultad, exclamé: "¡seamos realistas, todos somos esos burgueses que estamos constantemente criticando!". A buena hora lo dije. Imagínense el pollo que se montó. Pero verdaderamente, ahora se puede ser, como mucho, un derechista moderado. O un individuo que trata de escabullirse de la masa creando huecos, espacios que por otro lado también están previstos por el sistema. No sé si podría encasillarme dentro del determinismo, porque me parece que afirmar rotundamente el constructivismo no daría pie más que al silencio, y creo que la naturaleza humana (en términos intuitivos, no esencialistas) es bastante compleja como para poderse sentirse satisfecho tanto con el determinismo con el voluntarismo/relativismo (que no es lo mismo, pero sirve -por cierto, estoy recordando la genial crítica de Ortega a los -ismos en la rebelión de las masas). Quizá peque de optimista, pero mi posición se acerca ligeramente a Marcuse, ya que pienso que los intersticios por donde respirar del sistema pueden situarse allí donde el sistema es precisamente el yugo opresor. Creo que es totalmente inconmensurable la realidad occidental, blanca, del norte, católica, "normal" (esto es, no deficiente, no minusválido), heterosexual y hombre; con la realidad que se encuentra al lado de nosotros, que sólo obtiene lamentos y algunos signos de culpabilidad en los programas de apadrinamiento de Navidad. ¿Adónde vamos, si no somos capaces de saludarnos en el ascensor? ¿Adónde vamos, si en el caso canario, a cuarenta y cinco kms. hay un muro mucho más grande que el de Berlín (lo digo por referirme a un profundo trauma europeo) y minado en ambos lados a 400 kms., con un pueblo oprimido como el saharaui, después de tantos años: llegan negros todos los días a intentar no morir hasta llegar a la costa...? Algunos proponían poner cocodrilos y tiburones alrededor de las islas, o una valla gigante que evitase que entrasen. ¿Adónde vamos, con un montón de personas a-identificadas, porque tienen parálisis cerebral, minusvalía, etc.? Vivimos en un mundo donde nos es tan indiferente aparcar en doble fila como en el hueco de los minusválidos, incluso salir cojeando después del estacionamiento. Podría pasarme así la noche entera. Creo profundamente en la frase de Ghandi, en la cual señala que es necesario estar bien con uno mismo para poder estar bien con el mundo. Reconozco lo complicado que es estar bien, tal y como van las cosas.

miércoles, 24 de junio de 2009

Pensamientos

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Si lo piensas, aunque no creo que lo hagas puesto que ni siquiera serás consciente de que yo escribo esto en este preciso instante, te darás cuenta de que cada vez, y cada día más, si todas las circunstancias lo permiten, tendremos más cosas en común. Sabía que llegaría este momento, pero no de este modo.

martes, 23 de junio de 2009

SI ALGUNA VEZ NO HUBIESES EXISTIDO...

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Si alguna vez no hubieses existido,
si el calor de tus muslos no me hubiese
buscado como un látigo preciso
y mis ambigüedades electivas
-los días más oscuros de mí mismo-
no te hubiesen tenido como saldo
de afirmación o excusa,
es posible
que este volver a casa en soledad
y demasiado pronto,
me recordase ahora un poco menos
al joven que apostaba por el mundo,
con el mundo a su espalda.

Sólo el amor es duro.
Metidos en la noche, regresando
entre la potestad y la mentira,
hablamos del poder o de los sueños
al hablar del abrazo.
Y no lo sé tal vez, no sé si me recuerdo
prisionero de un cuerpo o libre junto a él,
buscando salvación o en servidumbre,
miserable y maldito, pero atónito.

Quizás sólo se trata de que no estás aquí,
de que perder es duro para todos
y el amor me hace falta, como sabes.
Quizás contigo estuve
tan demasiado cerca de tu reino,
que necesito ahora desmentirte,
utilizar los trucos que uno tiene
para poder seguir.

Porque somos así seguramente,
huellas equivocadas,
solitarias hogueras de un camino,
paraísos de cuatro habitaciones
que sólo se comprenden
después de haber firmado muchas veces,
precisamente ahí,
donde pone El viajero.

Y a mí, ya que prefiero escoger mis derrotas,
quiero que me recuerdes derrotado,
como quien algo espera
más allá de los tiempos y los hechos.
Quizás porque haga falta haberlo presagiado
o porque, en todo caso, nadie sabe
dónde acaban los sueños.

viernes, 19 de junio de 2009

A verdade do poeta

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É de sonho que se tece
a verdade do poeta
e a poesia acontece
quando o poeta se esquece
de acordar na hora certa

Com o corpo adormecido
e a alma bem desperta
a vida faz mais sentido
e murmura ao ouvido
do sonho a palavra certa

E depois é só trocar
por palavras sentimentos
e as emoções, enganar
e fazê-las confessar
os verdadeiros intentos

Sonhar é fazer sorrir
a lágrima mais dolorosa
e os pesadelos, despir
para depois os vestir
de mil sonhos cor-de-rosa

É fazer o sol brilhar
na noite mais tenebrosa
por a tristeza a cantar
e devolver ao olhar
aquela luz preciosa

É roubar ao pôr-do-dol
um raio de luz derradeiro
e fazer dele um farol
que ilumine o mundo inteiro.

Dulce Pontes / João Mendonça

:-)

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Ya no estoy nerviosa. ¡Acabé los exámenes!
Y ahora... a leer con gustazo la tercera parte de Millenium




jueves, 18 de junio de 2009

ME ENCANTÓ!

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miércoles, 17 de junio de 2009

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Estoy super nerviosa

martes, 16 de junio de 2009

La decadencia de la mentira (fragmento)

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Personajes: Cyril y Vivian.
Lugar de la escena: Biblioteca de una casa de campo en el condado de Nottingham.


CYRIL: (Entrando por la puerta al balcón abierta de la terraza): No esté usted encerrado todo el día en la biblioteca, mi querido Vivian. Hace una tarde encantadora y el aire es tibio. Flota sobre el bosque una bruma rojiza como la flor de los ciruelos. Vayamos a tumbarnos sobre el césped, a fumar cigarrillos y a gozar de la naturaleza.

VIVIAN: ¡Gozar de la naturaleza! Tengo el gusto de comunicarle que he perdido esa facultad por completo. Dicen las gentes que el arte nos hace amar aún más a la naturaleza, que nos revela sus secretos y que una vez estudiados estos concienzudamente, según afirman Corot Constable, descubrimos en ella cosas que antes escaparon a nuestra observación. A mi juicio, cuanto más estudiamos el arte, menos nos preocupa la naturaleza. Realmente lo que el arte nos revela es la falta de plan de la naturaleza, su extraña tosquedad, su extraordinaria monotonía, su carácter completamente inacabado. La naturaleza posee, indudablemente, buenas intenciones; pero como dijo Aristóteles hace mucho tiempo, no puede llevarlas a cabo. Cuando contemplo un paisaje, me es imposible dejar de ver todos sus defectos. A pesar de lo cual, es una suerte para nosotros que la naturaleza sea tan imperfecta, ya que en otro caso no existiría el arte. El arte es nuestra enérgica protesta, nuestro valiente esfuerzo para enseñar a la naturaleza cuál es su verdadero lugar. En cuanto a eso de la infinita variedad de la naturaleza, es un puro mito. La variedad no se puede encontrar en la naturaleza misma, sino en la imaginación, en la fantasía, en la ceguera cultivada de quien la contempla.

CYRIL: Bueno, pues no mirará usted el paisaje. Se tumbará sobre el césped para fumar y charlar, exclusivamente.

VIVIAN: ¡Es que la naturaleza es tan incómoda! La hierba dura y húmeda está llena de asperezas y de insectos negros y repulsivos. ¡Por Dios! El obrero más humilde de Morris sabe construir un sillón perfectamente cómodo como no podrá hacerlo nunca la naturaleza. Y ésta palidece de envidia ante los muebles de la calle «que de Oxford tomó el nombre», como dijo feamente ese poeta favorito de usted. No me quejo de ello. Con una naturaleza cómoda, la humanidad no habría inventado nunca la arquitectura; y a mí me agradan más las casas que el aire libre. En una casa se tiene siempre la sensación de las proporciones exactas. Todo en ella está supeditado, dispuesto, construido para uso y goce nuestros. El propio egoísmo, tan necesario para el sentido auténtico de la dignidad humana, proviene en absoluto de la vida interior. De puertas afuera se convierte uno en algo abstracto e impersonal, nuestra individualidad desaparece. Y, además, ¡es tan indiferente y tan despreciativa la naturaleza! Cada vez que me paseo por este parque me doy cuenta de que le importo lo mismo que el rebaño que pace en una ladera o que la bardana que crece en la cuneta. La naturaleza odia a la inteligencia; esto es evidente. Pensar es la cosa más malsana que hay en el mundo, y la gente muere de ello como de cualquier otra enfermedad. Por fortuna, en Inglaterra al menos, el pensamiento no es contagioso. Debemos a nuestra estupidez nacional el ser un pueblo físicamente magnífico. Confío en que seremos capaces de conservar durante largos años futuros esa gran fortaleza histórica aunque temo que empezamos a refinarnos demasiado; incluso los que son incapaces de aprender se han dedicado a la enseñanza. Hasta eso ha llegado nuestro entusiasmo cultural. Entre tanto, mejor hará usted en volver a su fastidiosa e incómoda naturaleza y dejarme corregir estas pruebas.

CYRIL: ¡Ha escrito usted un artículo! No me parece muy consecuente después de lo que acaba usted de decir.

VIVIAN: ¿Y quién necesita ser consecuente? El patán y el doctrinario, esa gente aburrida que lleva sus principios hasta el fin amargo de la acción, hasta la reductio ab absurdum de la práctica. Yo, no. Lo mismo que Emerson, grabo la palabra «capricho» sobre la puerta de mi biblioteca. Por lo demás, mi artículo es realmente una advertencia saludable y valiosa. Si se fijan en él, podría producirse un nuevo Renacimiento del arte.

CYRIL: ¿Cuál es su tema?

VIVIAN: Pienso titularlo La decadencia de la mentira. Protesta.

CYRIL: ¡La mentira! Creí que nuestros políticos la practicaban habitualmente.

VIVIAN: Le aseguro que no. No se elevan nunca por encima del nivel del hecho desfigurado y se rebajan hasta probar, discutir, argumentar. ¡Qué diferente esto con el carácter del auténtico mentiroso, con sus palabras sinceras y valientes, su magnífica irresponsabilidad, su desprecio natural y sano hacia toda prueba! Después de todo, ¿qué es una bella mentira? Pues, sencillamente, la que posee su evidencia en sí misma. Si un hombre es lo bastante pobre de imaginación para aportar pruebas en apoyo de una mentira, mejor hará en decir la verdad, sin ambages. No, los políticos no mienten. Quizá pudiera decirse algo en favor de los abogados; éstos han conservado el manto del sofista. Sus fingidas vehemencias y su retórica irreal son deliciosas. Pueden hacer de la peor causa la mejor, como si acabasen de salir de las escuelas Leontinas y fueran populares por haber arrancado a unos jurados huraños una absolución triunfal de sus defendidos, hasta cuando éstos, cosa que sucede con frecuencia, son clara e indiscutiblemente inocentes. Pero el prosaísmo lo cohíbe y no se avergüenzan en apelar a los precedentes. A pesar de sus esfuerzos, ha de resplandecer la verdad. Los mismos diarios han denegado; se les puede conceder una absoluta confianza. Se nota esto al recorrer sus columnas. Siempre sucede lo ilegible. Temo que no pueda decir gran cosa en favor del hombre de ley y del periodista. Además, yo defiendo la mentira en arte. ¿Quiere usted que le lea lo que he escrito? Le hará mucho bien.

CYRIL: Desde luego, si me da usted un cigarillo...

VIVIAN (Leyendo con voz clara.): "La decadencia de la mentira. Protesta". Una de las principales causas del carácter singularmente vulgar de casi toda la literatura contemporánea es, indudablemente la decadencia de la mentira, considerada como arte, como ciencia y como placer social. Los antiguos historiadores nos presentaban ficciones deliciosas en formas de hechos; el novelista moderno nos presenta hechos estúpidos a guisa de ficciones. El libro azul se convierte rápidamente en su ideal, tanto por lo que se refiere al método como al estilo. Posee su fastidioso documento humano, su mísero coin de la création ( rincón de la creación), que él escudriña con su microscopio. Se lo encuentra uno en la Biblioteca Nacional o en el Museo Británico, buscando con afanoso descaro su tema. Ni siquiera tiene el valor de ideas apenas; con reiteración va directamente a la vida para todo, y, por último, entre las enciclopedias y su experiencia personal, fracasa miserablemente, después de bosquejar tipos copiados de su círculo familiar o de la lavandera semanal y de adquirir un lote importante de datos útiles de los que no puede librarse por completo, ni aun en sus momentos de máxima meditación. Sería difícil calcular la extensión de los daños causados a la literatura por ese falso ideal de nuestra época. Las gentes hablan con ligereza del "mentiroso nato" igual que del "poeta nato". Pero en ambos casos se equivocan. La mentira y la poesía son artes -artes que, como observó Platón, no dejan de tener relaciones mutuas-, y que requieren el más atento estudio, el fervor más desinteresado. Poseen, en efecto, su técnica, igual que las artes más materiales de la pintura y de la escritura tienen sus secretos sutiles de forma y de color, sus manipulaciones, sus métodos estudiados. Así como se conoce al poeta por su bella musicalidad, de igual modo se reconoce al mentiroso en ricas articulaciones rítmicas, y en ningún caso la inspiración fortuita del momento podría bastar. En esto, como en todo, la práctica debe preceder a la perfección. Pero en nuestros días, cuando la moda de escribir versos se ha hecho demasiado corriente y debiera, en lo posible, ser refrenada, la moda de mentir ha caído en descrédito. Más de un muchacho debuta en la vida con un don espontáneo de imaginación, que alentado y en un ambiente simpático y de igual índole, podría llegar a ser algo verdaderamente grande y maravilloso. Pero por regla general, ese muchacho no llega a nada o adquiere costumbres indolentes de exactitud.

CYRIL: ¡Amigo mío!

VIVIAN: No me interrumpa en la mitad de una frase, "...o adquiere costumbre indolentes de exactitud o se dedica a frecuentar el trato de personas de edad o bien informadas". Dos cosas que son igualmente fatales para su imaginación -lo serían para la de cualquiera-, y así, en muy poco tiempo, manifiesta una facultad morbosa y malsana a decir la verdad, empieza a comprobar todos los asertos hechos en su presencia, no vacila en contradecir a las personas que son mucho más jóvenes que él y con frecuencia termina escribiendo novelas tan parecidas a la vida que nadie puede creer en su probabilidad. Este no es un caso aislado, sino simplemente un ejemplo tomado entre otros muchos; y si no se hace algo por refrenar o, al menos, por modificar nuestro culto monstruoso a los hechos, el arte se tornará estéril y la belleza desaparecerá de la Tierra.

VIVIAN (Leyendo.): "El arte comienza con una decoración abstracta, por un trabajo puramente imaginativo y agradable aplicado tan sólo a lo irreal, a lo no existente. Esta es la primera etapa. La vida, después, fascinada por esa nueva maravilla, solicita su entrada en el círculo encantado. El arte toma a la vida entre sus materiales toscos, la crea de nuevo y la vuelve a modelar en nuevas formas, y con una absoluta indiferencia por los hechos, inventa, imagina, sueña y conserva entre ella y la realidad la infranqueable barrera del bello estilo, del método decorativo o ideal. La tercera etapa se inicia cuando la vida predomina y arroja al arte al desierto. Esta es la verdadera decadencia que sufrimos actualmente. Tomemos el caso del dogma inglés. Al principio, en manos de los frailes, el arte dramático fue abstracto, decorativo, mitológico. Después tomó la vida a su servicio, y utilizando algunas de sus formas exteriores creó una raza de seres absolutamente nuevos, cuyos dolores fueron más terribles que ningún dolor humano y cuyas alegrías fueron más ardientes que las de un amante. Seres que poseían la rabia de los titanes y la serenidad de los dioses, monstruosos y maravillosos pecadas, virtudes monstruosas y maravillosas. Les dio un lenguaje diferente al lenguaje ordinario, sonoro, musical, dulcemente rimado, magnífico por su solemne cadencia, afinado por una rima caprichosa, ornado con pedrerías de espléndidas palabras y enriquecido por una noble dicción. Vistió a sus hijos con ropajes magníficos, les dio máscaras, y el mundo antiguo, a su mandato, salió de su tumba de mármol. Un nuevo César avanzó altivamente por las calles de Roma resucitada, y con velas de púrpura y remos movidos al son de las flautas, otra Cleopatra remontó el río, hacia Antioquía. Los viejos mitos y la leyenda y el ensueño tomaron nuevamente forma. La historia fue escrita otra y vez por entero y no hubo dramaturgo que no reconociese que el fin del arte es, ni la simple verdad, sino la belleza compleja. Y esto era completamente cierto. El arte representa una forma de exageración, y la selección, es decir, su propia alma, no es más que una especie de énfasis. Pero muy pronto la vida destruyó la perfección de la forma. Incluso en Shakespeare podemos ver el comienzo del fin. Se observa en la dislocación de verso libre en sus últimas obras, en el predominio de la prosa y en la excesiva importancia concedida a la personificación. Los numerosos pasajes de Shakespeare en que el lenguaje es barroco, vulgar, exagerado, extravagante, hasta obsceno, se los inspiró la vida, que buscaba un eco a su propia voz, rechazando la intervención del bello estilo, a través del cual puede únicamente expresarse. Shakespeare está lejos de ser un artista perfecto. Le agrada demasiado inspirarse directamente en la vida, copiando su lenguaje corriente. Se olvida de que el arte lo abandona todo cuando abandona el instrumento de la Fantasía. Goethe dice en alguna parte: "Trabajando en los límites es como se revela el maestro". Y la limitación, la condición misma de todo arte, es el estilo. Sin embargo, no nos detengamos más en el realismo de Shakespeare.

La tempestad es la más perfecta de las palinodias. Todo cuanto deseo demostrar es que la obra magnífica de los artistas de la época isabelina y de los Jacobitas contenía en sí el germen de su propia disolución, y que si adquirió algo de su fuerza utilizando la vida como material, toda su flaqueza proviene de que la tomó como método artístico. Como resultado inevitablemente de sustituir la creación por la imitación, de ese abandono de la forma imaginativa, surge el melodrama inglés moderno. Los personajes de esas obras hablan en escena exactamente lo mismo que hablarían fuera de ella; no tienen aspiraciones ni en el alma ni en las letras; están calcados de la vida y reproducen su vulgaridad hasta en los menores detalles; tienen el tipo, las maneras, el traje y el acento de la gente real; pasarían inadvertidos en un vagón de tercera clase.., ¡Y que aburridas son esas obras! No logran siquiera producir esa impresión de realidad a la que tienden y que constituye su única razón de ser. Como método, el realismo es un completo fracaso. Y esto, que es cierto tratándose del drama y de la novela, no lo es menos en las artes que llamamos decorativas. La historia de esas artes en Europa es la lucha memorable entre el orientalismo, con su franca repulsa de toda copia, su amor a la convención artística y su odio hacia la representación de las cosas de la naturaleza y de nuestro espíritu imitativo. Allí donde triunfó el primero, como en Bizancio, en Sicilia y en España por actual contacto, o en el resto de Europa por influencia de las Cruzadas, hemos tenido bellas obras imaginadas, donde las cosas visibles de la vida se convierten en artísticas convenciones, y las que no posee la vida son inventadas y modeladas para su placer. Pero allí donde hemos vuelto a la naturaleza a la vida, nuestra obra se hecho siempre vulgar, común y desprovista de interés. La tapicería moderna con sus efectos aéreos, su cuidada perspectiva, sus amplias extensiones de cielo inútil, su fiel y laborioso realismo, no posee la menor belleza. Las vidrieras pintadas de Alemania son por completo detestables. En Inglaterra empezamos a tejer tapices admirables porque hemos vuelto al método y al espíritu orientales. Nuestros tapices y nuestras alfombras de hace veinte años, con sus verdades solemnes y deprimentes, su vano culto a la naturaleza, sus sórdidas copias de objetos visibles, se han convertido, hasta para los filisteos, en motivos de risa. Un mahometano culto me hizo un día esta observación. "Vosotros, los cristianos, estáis tan ocupados en interpretar mal el sentido del cuarto mandamiento, que no habéis pensado nunca en hacer una aplicación artística del segundo." Tenía por completo razón, y la concluyente verdad sobre este tema es que la verdadera escuela de arte no es la vida, sino el arte."

VIVIAN: El arte encuentra su perfección en sí mismo y no fuera de él. No hay que juzgarlo conforme a un modelo interior. Es velo más bien que un espejo. Posee flores y pájaros desconocidos en todas las selvas. Crea y destruye mundos y puede arrancar la luna del cielo con un hilo escarlata. Suyas son las "formas más reales que un ser viviente", suyos son los grandes arquetipos de que son copias imperfectas las cosas existentes. Para él la naturaleza no tiene leyes ni uniformidad. Puede hacer milagros a voluntad, y los monstruos salen del abismo a su llamada. Puede ordenar al almendro que florezca en invierno y hacer que nieve sobre el campo de trigo en sazón. A su voz, la helada coloca su dedo de plata sobre la boca ardorosa de junio, y los leones alados de montañas Lidias salen de sus cavernas. Cuando pasa, las dríades lo espían en la espesura y los faunos bronceados lo sonríen extrañamente. Lo adoran dioses con cabezas de halcón, y los centauros galopan junto a él."

CYRIL: Eso me gusta. Puedo verlo. ¿Es el final?

VIVIAN: No. Hay otro párrafo, aunque puramente práctico, y que sugiere simplemente algunos medios para resucitar el arte perdido de la mentira.

CYRIL: Bien; pues antes que usted me lo lea quisiera hacerle una pregunta. Dice usted que la "pobre, la probable, la poco interesante vida humana" intentará copiar las maravillas del arte. ¿Qué quiere usted decir con ello? Comprendo muy bien que se oponga usted a que el arte sea considerado como un espejo, porque el genio quedaría reducido así a una simple luna partida. Pero no creerá usted seriamente que la vida imita al arte, que la vida es el espejo del arte.

VIVIAN: Pues lo creo. Aunque ello parezca una paradoja ( y las paradojas son siempre peligrosas), no es menos cierto que la Vida imita al arte mucho más que el arte imita a la vida. Todos hemos visto estos últimos tiempos en Inglaterra cómo cierto tipo de belleza original y fascinante, inventado y acentuado por dos pintores imaginativos, ha influido de tal modo sobre la vida, que en todos los salones artísticos y en todas las exposiciones privadas se ven: aquí, los ojos místicos del ensueño de Rossetti, la esbelta garganta marfileña, la singular mandíbula cuadrada, la oscura cabellera flotante que él tan ardientemente amaba; allí la dulce pureza de La escalera de oro, la boca de flor y el lánguido encanto del Laus Amoris, el rostro pálido de pasión de Andrómeda, las manos finas y la flexible belleza de Viviana en el Sueño de Merlín. Y siempre ha sido así. Un gran artista inventa un tipo que la vida intenta copiar y reproducir bajo una forma popular, como un editor emprendedor. Ni Holbein ni Van Dyck encontraron en Inglaterra lo que nos han legado. Trajeron con ellos sus tipos, y la vida, con su aguda facultad imitativa, empezó a proporcionar modelos al maestro. Los griegos, con su vivo instinto artístico, lo habían comprendido; colocaban en la estancia de la esposa la estatua de Hermes o la de Apolo para que los hijos de aquella fuesen tan bellos como las obras de arte que contemplaba, feliz o afligida. Sabían que la vida, gracias al arte, adquiere no tan sólo la espiritualidad, hondura de pensamiento y de sentimiento, la turbación o la paz del alma, sino que puede adaptarse a las líneas y a los colores del Arte y reproducir la majestad de Fidias lo mismo que la gracia de Praxiteles. De aquí su aversión por el realismo.... Solo el arte produce belleza, y los verdaderos discípulos de un gran artista no son sus imitadores de estudio, sino los que van haciéndose semejantes a sus obras, ya sean estas plásticas, como en tiempos de los griegos, o pictóricas, como en nuestros días. En una palabra: la vida es el mejor y el único discípulo del arte.

VIVIAN: ...El arte no expresa nunca más que a sí mismo. Es el principio de mi nueva estética, principio que hace, más aún que esa conexión esencial entre la forma y la sustancia, sobre la cual insiste mister Pater, de la música, el tipo de todas las artes. Naturalmente, las naciones y los individuos, con esa divina vanidad natural que es el secreto de la existencia, se imaginan que las musas hablan de ellos e intentan hallar, en la tranquila dignidad del arte imaginativo, un espejo de sus turbias pasiones, olvidando así que el cantor de la vida no es Apolo, sino Marsias. Alejado de la realidad, apartados los ojos de las sombras de la caverna, el arte revela su propia perfección y la multitud sorprendida que observa la florescencia de la maravillosa rosa de pétalos múltiples sueña que es su propia historia la que le cuentan y que es su propio espíritu el que acaba de expresarse bajo una nueva forma. Pero no es así. El arte superior rechaza la carga del espíritu humano y encuentra mayor interés en un procedimiento o en unos materiales inéditos que en un entusiasmo cualquiera por el arte, que en cualquier elevada pasión o que en cualquier gran despertar de la conciencia humana. Se desarrolla puramente, según sus propias líneas. No es simbólico de ninguna época. Las épocas son sus símbolos. Aun aquellos que consideran el arte como representativo de una época, de un lugar y de un pueblo, reconocen que cuanto más imitativo es el arte, menos representa el espíritu de su tiempo.

CYRIL: (Y entonces...) para evitar todo error, le ruego que me resuma en pocas palabras las doctrinas de la Nueva Estética.

VIVIAN: Helas aquí brevemente. El arte no se expresa más que a sí mismo. Tiene una vida independiente, como el pensamiento, y se desarrolla puramente en un sentido que le es peculiar. No es necesariamente realista en una época de realismo, ni espiritualista en una época de fe. Lejos de ser creación de su tiempo, está generalmente en oposición directa con él, y la única historia que nos ofrece es la de su propio progreso. A veces vuelve sobre sus pasos y resucita alguna forma antigua, como sucedió en el movimiento arcaico del último arte griego y en el movimiento prerrafaelista contemporáneo. Otras veces se adelanta en absoluto a su época y produce una obra que otro siglo posterior comprenderá y apreciará. En ningún caso representa su época. Pasar del arte de una época a la época misma es el gran error que cometen todos los historiadores. La segunda doctrina es ésta: Todo arte malo proviene de un regresión a la vida y a la naturaleza y de haber querido elevarlas a la altura de ideales. La vida y la naturaleza pueden ser utilizadas a veces como parte integrante de los materiales artísticos: pero antes deben ser traducidas en convenciones artísticas. Cuando el arte deja de ser imaginativo, fenece. El realismo cómo método es un completo fracaso, y el artista debe evitar la modernidad de forma y la modernidad del asunto. A quienes vivimos en el siglo diecinueve, cualquier otro siglo, menos el nuestro, puede ofrecer un asunto artístico apropiado. Las cosas bellas son las que nos conciernen. Citando gustoso, diré que precisamente porque Hécuba no tiene nada que ver con nosotros, es por lo que sus dolores constituyen un motivo trágico adecuado. Además, lo moderno se torna anticuado siempre. Zola se sienta para trazarnos un cuadro del Segundo Imperio. ¿A quién le interesa hoy el Segundo Imperio? Está pasado de moda. La vida avanza más de prisa que el realismo; pero el romanticismo precede siempre a la vida. La tercera doctrina es que la vida imita al arte mucho más que el arte imita a la vida. Lo cual proviene no sólo del instinto imitativo de la vida sino del hecho de que el don consciente de la vida es hallar su expresión, y el arte le ofrece ciertas formas de belleza para la realización de esa energía. Esta teoría, inédita hasta ahora, es extraordinariamente fecunda y arroja una luz enteramente nueva sobre la historia del arte.

De ello se deduce, como corolario, que la naturaleza exterior imita también al arte. Los únicos efectos que puede mostrarnos son los que habíamos visto ya en poesía o en pintura. Este es el secreto del encanto de la naturaleza y asimismo la explicación de su debilidad.

La revelación final es que la mentira, es decir, relato de bellas cosas falsas, es el fin mismo del Arte. Pero creo haber hablado de esto lo suficiente. Salgamos ahora a la terraza, donde "el pavo real blanco desfallece como un fantasma", mientras la estrella de la noche "baña de plata el cielo gris". Al caer la tarde, la naturaleza es de un efecto maravillosamente sugestivo y no carece de belleza, aunque quizá sirva principalmente para ilustrar citas de poetas.

¡Venga usted! Ya hemos conversado bastante.



Oscar Wilde

Cosas

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I could survive for 1 minute, 16 seconds chained to a bunk bed with a velociraptor

domingo, 14 de junio de 2009

Si esto es el arte, yo lo niego.

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Escucho una y otra vez las sinfonías de Beethoven. Me NIEGO a aceptar que en el arte, desde el maldito Warhol, todo sirva. ME NIEGO. He ido últimamente a algunas exposiciones de arte conceptual y aunque también me niego a asumirlo, cada vez parece más claro que nos adentramos en el fin de arte.. Me sorprende el poco amor propio y respeto que tienen los "artistas" por sus creaciones y por sí mismos. Supongo que será por motivos de la industria cultural, en la cual estamos sumergidos, donde todo se vuelve objeto de consumo, lo que provoca una anulación del pensamiento dialéctico sobre lo dado, es decir, asumimos lo que nos llega de una manera totalmente apática. Y así nos va. El colectivo pseudo intelectualoide que defiende basura en los museos y los auditorios, lo más congelante del arte, sólo hace que cada vez se genere más basura repugnante. Yo me niego en rotundo a situar en el mismo estatus a Beethoven y al reguetón. Me niego. No podemos seguir en la vorágine dinámica del "todo vale", porque ni todo vale ni todo vale igual. No puedo establecer los criterios de qué es más arte que otra cosa, pero estoy en la búsqueda. Desde luego, las latas de mierda de Manzoni no es más que eso. Mierda enlatada. La escatología tiene su espacio en el goyiano Saturno comiéndose a sus hijos, no en la tomadura de pelo. Aunque los propios "artistas" no se pidan más que una parafernalia absolutamente vacía, que generalmente se compone de una obra cutre acompañada por un texto incomprensible y de calidad muy dudosa, yo ruego que se tenga un respeto, o al menos un duelo, a aquellos que aún creemos en el arte con mayúsculas. Ese otro arte. Siempre que digo esto entre algunos círculos las críticas pasan de la condena moral "eres una retrógrada, una anticuada, una capitalis,ta conservadora" (¿?) a el más absurdo disparate "mantienes un dualismo (que se sigue de un estupidiario filosófico)". Es que encima no entender las quinientas corbatas colgadas de la Casa de las conchas en Salamanca (véase http://farm4.static.flickr.com/3396/3578284940_36a567613f.jpg?v=0) es tachado de inculto, superficial, simple y una ristra de adjetivos siempre peyorativos. Prefiero ser una inculta y flipar con Bernini, que quieren que les diga.


Fragmento del Rapto de Perséfone, del maestro Bernini

sábado, 13 de junio de 2009

Interludio estudiantil II

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Sé que si algún(a) forofo(a) lee esto me matará en el acto


pero...



¿¿¿puede darme más igual que gane el Tenerife???
Incluso, tiene un punto molesto para mí.









Les dejo con un verdadero 'Intermezzo', perteneciente a la Cavalleria Rusticana, de P. Mascagni.





Por cierto, sobre el maldito examen del viernes, hubo un aviso de bomba y lo cancelaron. Mecgonenlosmuertos del que la puso porque podría haber avisado y me hubiese quedado más tiempo en la cama. Pero por otro lado, me salvó de una hecatombe.

Sin más, sigo con el estudio

viernes, 12 de junio de 2009

ensoñación

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Son las 5:55, llevo cincuenta y cinco minutos levantada. Vivan los viernes. Qué mierda los exámenes. Hoy me lo sé peor que el de ayer. Estoy intentando hacer lo que se puede. En cuanto acabe este examen, habré pasado el ecuador de este periodo de evaluación. Estoy harta. Quiero dormir.
Bueno, la última vez que fui a Madrid dormí menos. Eso me consuela. No, en realidad no. Haber dormido cosa de siete horas en dos días me deprime. Es lamentable.
Tengo unas ojeras hasta el suelo.

Ya les contaré si valió la pena.

jueves, 11 de junio de 2009

Vivan los Jueves

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Son las 7:18 de la mañana. Tengo sueño, he dormido sólo tres horas. Tengo hambre, y me duelen horrorosamente los oídos.
Vivan los Jueves en los que se tiene un examen larguísimo y coñazo que una no se sabe muy bien.
Vivan los Jueves.

miércoles, 10 de junio de 2009

Monográfico de E. E. Cummings

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since feeling is first

who pays any attention
to the syntax of things
will never wholly kiss you;

wholly to be a fool
while Spring is in the world

my blood approves,
and kisses are a better fate
than wisdom
lady i swear by all flowers. Don't cry
- the best gesture of my brain is less than
your eyelids' flutter which says

we are for each other; then
laugh, leaning back in my arms
for life's not a paragraph

And death i think is no parenthesis


Traducción

Porque sentir es lo primero
el que preste atención
a la sintaxis de las cosas
nunca podrá besarte por completo

ser un completo idiota
mientras es Primavera en el mundo

le parece muy bien a mi sangre, y que los besos
son un mejor destino
que la sabiduría
nena, lo juro por las flores.
No, no llores
-el mejor guiño de mi mente vale menos
que el aleteo de tus párpados que dice

que somos uno para el otro:
riéte, entonces, recostada
entre mis brazos,
porque la vida no es un párrafo. Y la muerte
me parece que no es ningún paréntesis.


somewhere i have never travelled,gladly beyond
any experience,your eyes have their silence:
in your most frail gesture are things which enclose me,
or which i cannot touch because they are too near

your slightest look easily will unclose me
though i have closed myself as fingers,
you open always petal by petal myself as Spring opens
(touching skilfully,mysteriously) her first rose

or if your wish be to close me,i and
my life will shut very beautifully, suddenly,
as when the heart of this flower imagines
the snow carefully everywhere descending;
nothing which we are to perceive in this world equals
the power of your intense fragility: whose texture
compels me with the color of its countries,
rendering death and forever with each breathing

(i do not know what it is about you that closes
and opens; only something in me understands
the voice of your eyes is deeper than all roses)
nobody,not even the rain, has such small hands

Traducción
en algún lugar al que nunca he viajado,
felizmente más allá de toda experiencia,
tus ojos tienen su silencio:
en tu gesto más frágil hay cosas que me rodean
o que no puedo tocar porque están demasiado cerca.
tu mirada más fugaz me abrirá facilmente
aunque me haya cerrado como un puño,
pétalo por pétalo me abres como la Primavera abre
(tocando hábil. misteriosamente)
su primera rosa o si deseas cerrarme,
yo y mi vida nos cerraremos muy bella,
súbitamente,
como cuando el corazón de esta flor imagina
la nieve cayendo cuidadosa por doquier
nada que hayamos de percibir en este mundo
iguala la fuerza de tu intensa fragilidad,
cuya textura me somete con el color de sus campos,
retornando a la muerte y la eternidad con cada respiro.
(no sé qué es lo que en ti cierra y abre,
sólo algo en mi entiende que la voz de tus ojos
es más profunda que todas las rosas) nadie,
ni siquiera la lluvia,
tiene manos tan pequeñas

..........

me gusta mi cuerpo cuando está con tu
cuerpo. Es algo tan completamente nuevo.
Los músculos mejor y los nervios más.
me gusta tu cuerpo, me gusta lo que hace,
me gustan sus modos. Me gusta sentir la columna vertebral
de tu cuerpo y sus huevos, y la
—firme—suavidad temblorosa y lo que
una y otra y otra vez
besaré, me gusta besar esto y aquello de ti,
me gusta, acariciar lentamente el vello escandalizador
de tu eléctrica piel, y qué es—esto—viene
la carne dividida... y los ojos grandes migajas de amor,
.
y quizás me gusta la emoción
de ti abajo de mí tú tan completamente nueva

Versión de Luz Fonseca

X

cuando hayas recibido tu último aplauso, y
el telón final haga desaparecer el mundo,
sumiendo en el desaliento y en un sombrío silencio
ese escenario que no volverá a conocer tu sonrisa,
y te quedes un momento mientras yo te miro
reflexiona en el triste papel que te permitirán representar;
ya veo los grandes labios encendidos, el rostro gris
y los melancólicos y silenciosos ojos de Magdalena.
Las luces han reído por última vez; afuera, la oscura
calle aguarda a aquélla cuyos pies han pisoteado
las necias almas de los hombres hasta convertirlas en polvo dorado:
se detiene en el umbral de la derrota,
su corazón se quiebra en una sonrisa -es el Deseo...

el mío también, pequeño poema pintado por dios

Traducción de José Casas

..........

La primavera es como una quizá mano
que llega cuidadosamente saliendo de ninguna parte
arreglando una ventana
hacia dentro de la cual todos miran
mientras todos se quedan absortos ella arregla y cambia
coloca cuidadosamente allí una cosa extraña
y aquí una cosa conocida
y cambiándolo todo cuidadosamente.
La primavera es como una quizá mano en una ventana
cuidadosamente acá y allá
moviendo nuevas y viejas cosas
mientras todos miran absortos cuidadosamente
moviendo una quizá fracción de flor aquí
colocando una pulgada de aire ahí
y sin romper nada.


E.E. Cummings




martes, 9 de junio de 2009

LiebesLied

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Wie soll ich meine Seele halten, daß
sie nicht an deine rührt? Wie soll ich sie
hinheben über dich zu andern Dingen?
Ach gerne möcht ich sie bei irgendwas
Verlorenem im Dunkel unterbringen
an einer fremden stillen Stelle, die
nicht weiterschwingt,wenn deineTiefen schwingen.
Doch alles, was uns anrührt, dich und mich,
nimmt uns zusammen wie ein Bogenstrich,
der aus zwei Saiten eine Stimme zieht.
Auf welches Instrument sind wir gespannt?
Und welcher Spieler hat uns in der Hand?
O süßes Lied.

R. M. Rilke

lunes, 8 de junio de 2009

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Odio profundamente la música
.

Perorata sobre política.

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Como muchas otras personas, creo que es necesario empezar a pensar nuevamente en el Estado, en el gobierno, en la política. Es evidente que algo no va bien. La política en nuestro país es pura parafernalia, pataleta tras pataleta desviando el camino siempre para no entrar en asuntos de importancia real. Y aunque sean asuntos superfluos, si es que en el gobierno de un país puede haber asuntos superfluos. La política exterior es más complicada, y aunque sea quizá una generalización indebida, no creo que diste demasiado del patetismo. Pienso en el esfuerzo ilustrado para fundamentar el Estado. Nunca he creído en el anarquismo por su imposibilidad práctica (al menos en estas sociedades) así que daré por supuesto el Estado. El término 'estado', que proviene del latín sto, stare, steti, statum, y que se refieren a lo estable, lo firme. Parecería que el Estado debería ser la columna vertebral de la sociedad, el anclaje de referencia, con sus cosas buenas y sus cosas malas. Sin embargo, es ahora el momento de la sociedad desvinculada, la sociedad que no se siente representada de forma alguna por sus líderes. No haré aquí una ristra de ejemplos, pues son de sobra sabidos. Pero creo que la culpa, sin embargo, está en ambos lados. Hemos llegado a este punto a causa de la sociedad y del Estado. Dada la fragmentación y la no identificación entre sociedad-Estado, que damos por supuesta, se forma un círculo vicioso, en el que la sociedad ve sus franjas de actuación absolutamente sesgadas (que también se presupone dada la complejidad de actuación individualizada en un Estado cada vez más amplificado) que generan que cada vez el Estado se distancie más de la realidad social y amplíe, por tanto, el sesgo de actuación de la sociedad. Hemos vuelto a los sofistas, y a la potencia de la retórica. Pienso en Platón, tantas veces tildado de aristócrata y derechista. Quizá debería ser recuperada su reivindicación de la eliminación de la retórica, elaborando un discurso en el aflore la verdad. El despliegue del lenguaje hacia el progreso. Hablo en términos del gobierno español ya que es del que tengo referencia directa, como afectada y como ciudadana de este fragmento de tierra. No tiene otro apelativo que vergonzoso e impotente la política que se desarrolla en este país. Ya no me refiero ni al PP, ni al PSOE, ni a los partidos minoritarios. No hablo de ninguno en concreto. Me refiero a lo lastimoso que resulta ver siempre las mismas querellas absurdas que no profundizan de forma alguna en ningún aspecto real, que cada vez resulta más lamentable enfrentarse a un debate televisivo o reportaje de prensa de lxs políticxs. Sí, esto desengañada, y cansada de esta política. Muchos dirán que este pensamiento es retrógrado y antiprogresista, porque no presento alternativas. No presento alternativas con esta dinámica absurda. No mucho más que limitarnos a votar cada cierto tiempo y ver cómo hacen de nuestras condiciones materiales y condiciones de posibilidad de desarrollo de nuestras potencialidades un carnaval de sandeces. Me gustaría poder hablar de políticas transparentes, cercanas, con aplicación real de las florituras de los discursos. De un tiempo a esta parte, sólo se ve una suerte de patio de colegio, que como no hay profe lo más sensato es dedicar a tirarse tizas y a chivarse al dire. A estas alturas estamos. Leo el artículo de Pilar Rahola en La Vanguardia [http://www.lavanguardia.es/lv24h/20090603/53716320582.html], que titula 'Todos son iguales', y señala que esta sencilla frase es la que está dinamitando la política:
"Todos son iguales", por mucho que algunos son menos iguales, pero están letalmente atrapados en la telaraña del descrédito imparable de la política. Y aunque todos no son iguales, ¡qué importa, si lo parecen!
.
Puede ser que no todos sean iguales, pero lo cierto es que la actividad política en sí resulta igual, incluso diría cada vez más catastrófica. Veamos si no la crisis 'económica-mediática' en la que nos han metido. Y más metidos hasta el fango y sin ser escuchados por nadie los que ya estaban mal.

Retomo la idea de Antonio Puigverd:

La rareza institucional de Europa sería un problema importante, pero controlable, en tiempos de bonanza. Pero la crisis está inoculando desconfianza y miedo a pasos agigantados. Las votaciones europeas han dado resultados contradictorios, complicados de analizar globalmente, aunque un factor sobresale: la izquierda socialdemócrata está muy enferma. Uno de los principales pivotes del Estado de bienestar, uno de los dos grandes pesos pesados de la política europea, la socialdemocracia, está tambaleándose.


Lo que antes era la alternativa clara, se difumina entre la derecha. La izquierda ha perdido su lugar, crece entre la gente de izquierdas (releer el artículo si no) el desencanto. Este desenanto sugiere más desencanto, y ello se traduce en la abstención mayoritaria de la izquierda, y del triunfo de la derecha en la mayoría de los terrenos europeos.
Nuevamente, del artículo de Pilar Rahola
El debate político ya no es ni un combate de boxeo. Es, directamente, lucha libre sobre barro. Y ocurre lo que ocurre en la lucha libre sobre barro: que todos quedan sucios. Después se lamentarán que si la gente está desencantada, que si la abstención aumenta, que si la desafección de la política...
.
¿qué le pasa al país? Que no sólo hay crisis económico-mediática, sino que también hay crisis de ganas, de ánimo, crisis de ideas.
















Una de las cosas que más me ha molestado del PP es que en su logotipo tienen una gaviota. Y ya no es lo mismo cuando ves a una volando en la bahía o cuando canta Silvio.

domingo, 7 de junio de 2009

Kafkiana.

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Sin embargo, las sirenas poseen un arma mucho más terrible que el canto: su silencio. No sucedió en realidad, pero es probable que alguien se hubiera salvado alguna vez de sus cantos, aunque nunca de su silencio. Ningún sentimiento terreno puede equipararse a la vanidad de haberlas vencido mediante las propias fuerzas.



Kafka, en Carta al padre y otros escritos

viernes, 5 de junio de 2009

Algarabía de verano

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El año pasado nos preguntaron en clase
"¿cuál es vuestro paraíso?"
Yo contesté que este lugar

Creo que había que contestar un mundo sin guerras, sin hambre, y cosas así. Disculpen mi egoísmo, pero cuando pienso en "paraíso" no puedo pensar en otra cosa.








también puede ser que es que me muero de ganas por volver.

teoría crítica y teoría práctica

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Mis apuntes de Teoría crítica se inician de este modo:
Lo novedoso era la administración racional y organizada del asesinato en masa. Asesinato en masa. Ya no se explicaba el paso del capitalismo al socialismo racional, porque no se había dado. Había que buscar en el orign mismo de la civilización el surgimiento de la barbarie racional. [...] NO es una teoría crítica con la sociedad, sino a la propia idea de razón, que está podrida por la dominación. La aplicación práctica de la razón implica la represión de la propia Naturaleza


Parece esperanzador. En esta sucinta declaración de intenciones parece que pisan fuerte. Pero todo sigue igual. Y peor, incluso. Porque ahora la razón, si es que puede hablarse de ésta, es sutil. Y con la sutilidad poco puede hacerse. La barbarie está en la ceguera tan apoteósica del lado norte del mundo. Los reales bombardeos están en la publicidad. No sólo se mata gente, se matan conciencias, lo que implica que cada vez se mate a más gente física y concienzudamente (y a conciencia).
Cada vez que leo cartas de amor o me pasa como ayer, que me emocioné como una magdalena (aunque nunca vi a una magdalena llorar) cuando venía de clase con una buena noticia académica bajo el semblante y encontré en el tranvía a una mujer que le daba el pecho a su hijo/a. Todo el mundo la ignoraba. Y estaba allí, con las tetas al aire, con una pequeña mano sujetando una de ellas. El mundo se detuvo un poco. En una parada entraron siete personas. Ninguna sonreía. Alguna hablaba por el móvil. Qué asco. Pues eso, cada vez que leo cartas de amor (aunque estén contaminadas) o veo algo que choca con lo cotidiano, que es este mundo donde más de la mitad de la gente se muere de hambre, que hasta escuchar a Mozart parece un delito; me emociono porque veo que aún quedan algunos márgenes para respirar.

miércoles, 3 de junio de 2009

ABRIENDO CAMINOS

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Por mucho que salga el sol, hoy es un día gris. Odio este tópico, porque el gris es un color que me encanta, porque es todos los colores a la vez y ninguno en concreto. El pobre gris es siempre ignorado entre todos los colores, y es muy importante, sin él no habría escala de grises, y por tanto, tampoco muchos cuadros ni fotografías (Incluso diría ninguno). Tampoco mi cuarto sería de ningún color. Ni podría estar en un día gris mi ánimo. ¿Se han sentido alguna vez emocionalmente agridulces? Es agrio enterarse que un campamento al que tienes tanto cariño como el Biul no puede hacerse porque faltan monitores. Y precisamente el motivo que te entristece, que no puedes echar una mano ahora que se necesita volviendo como monitora al campamento, es lo que hace que esté llena la parte dulce, porque me voy a Alemania gracias al ministerio de Educación. Haciendo la broma fácil, me siento como los consumidores de cialis tadalafilo, impotente.

El Biul es un campamento solidario. Vamos todos voluntariamente, a trabajar quince días con niños de siete a dieciséis años. Muchos preguntan... pero, ¿son niños pobres? No, son niños normales, y precisamente por eso lo hacemos, para que salgan de la normalidad. Nos vamos quince días a los Picos de Europa, a las orillas del río Deva, y nos dedicamos a ducharnos con agua fría, a patearnos los montes, a cantar, a jugar, a comer comida que a veces nos gusta y a veces no, pero la hace Marisa y compañía con tanto amor que no les cabe en el pecho. Hacemos teatro, vienen los bomberos y hacemos una fiesta de la espuma. Hicimos un instrumento hindú con una lata de tomate. Hicimos preciosos bodegones con basura y flores. Nos disfrazamos de piratas y cantamos y toqué el violín. Los niños se desgañitaban con sus cánticos cuando se fueron los monitores "mayores", especialmente con Diegu. Cecilia nos despertaba con la gaita. Las niñas de nueve años de mi tienda me preguntaron que si les podría explicar que qué es la democracia. Eligieron mal a la persona...una estudiante de filosofía hablando de la democracia... Creo que al final les solté un rollo republicanísimo. También me preguntaron que qué era la regla. Algunos pequeños lloraban porque echaban de menos a sus padres. Otros no sabían con qué frecuencia cambiarse la ropa interior. Algunos lloraban porque no les gustaba el tomate. Al final del campamento comían tomate felizmente. Con el calor, nos empapábamos de agua mientras fregábamos los platos. Entre los monitores hacíamos auténticas conspiraciones. Por las noches, con los niños durmiendo (o haciendo que dormían), nos reuníamos, poníamos en común el día, cantábamos canciones alrededor del fuego y nos tomábamos un colacao entre conversaciones triviales (y otras no tanto). Un día hicimos queimada, depués de una de esas reuniones. Entre las montañas, si más luz que alguna linterna, Leti leyó en galego el texto de las meigas. Y nos quedamos hablando del ser, con Luisbel. Tuvimos talleres solidarios, todo un finde de semana interactuando con la gente del pueblo, aprendiendo y valorando la cultura popular y el trabajo en las montañas; estuvimos con cooperantes de Guatemala, estuvimos trabajando en diferentes talleres. Es imposible resumirlo todo. Cómo nos reimos.
Huímos del ruido quince días, respiramos aire freco, aprendimos poesía en el más amplio y buen sentido de la palabra, luchamos.
Aprendí tanto, me enseñaron tanto los niños, los no tan niños. No quiero que la oportunidad de crecer de esa manera tan increíble este año no sea posible. Es asombrosa la transformación. Es necesario que exista un resquicio, aunque sea una vez al año, para poder desintoxicarse de la normalidad. Todos los que estuvimos en el Biul somos otros ahora. El lema que lo erige nunca ha sido tan cierto: Abriendo caminos. Camino del cambio, camino hacia los demás, camino hacia uno mismo a través de los otros y la Naturaleza.





Qué triste me siento. Este año mi camino diverge del Biul, y pese a que me ilusiona mi alterativa, me siento triste. No puedo evitarlo.

Papel de notas

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El papel donde tomo notas es amarillo vainilla y naranja. La parte naranja tiene impresa la parte publicitaria del asunto, y anuncia:
Cualquier momento es bueno para acercar a tus pacientes a la normalidad de su vida sexual.

En disfunción erectil "CIALIS TADALAFILO"


"Algo más que una erección"

martes, 2 de junio de 2009

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PARÁBOLA

Ciertos pescadores sacaron del fondo una botella.
Había en la botella un papel, y en el papel estas palabras:
"¡Socorro!, estoy aquí. El océano me arrojó a una isla desierta.
Estoy en la orilla y espero ayuda. ¡Dense prisa. Estoy aquí!".
-No tiene fecha. Seguramente es ya demasiado tarde. La botella
pudo haber flotado mucho tiempo, dijo el pescador primero.
-Y el lugar no está indicado. Ni siquiera se sabe en qué océano,
dijo el pescador segundo.
-Ni demasiado tarde ni demasiado lejos. La isla Aquí está en todos
lados, dijo el pescador tercero.
El ambiente se volvió incómodo, cayó el silencio. Las verdades
generales tienen ese problema.

Texto: Wislawa Szymborska, 1962 ("Poesía no completa", FCE)