viernes, 31 de julio de 2009
Notas
Publicado por Prof. Dr. Dr. H. C. Katharina von Müllentsorgung en 7:45 0 comentarios
Samu, qué bien escribes.
sábado, 18 de julio de 2009
Publicado por
Prof. Dr. Dr. H. C. Katharina von Müllentsorgung
en
20:52
3
comentarios
Hola! escribo sin luz y desde las escaleras nuevamente. No veo ni torta. Además me queda poquito de batería.
yupi! alguien encendió la Luz. Segunda semana en Alemania, y en un resumen conciso y concreto: estoy más feliz que una lombriz y no quiero irme de aquí porque me encanta.
Noto mis avances con el alemán a una velocidad descomunal. Creo que los que venimos e cero somos los que más aprendemos. He tenido algunas depresiones en plan ohporfavor pero esto es imposible menudamierda de idioma. Pero...
está siendo una de los mejores meses de mi vida. Hoy por ejemplo hemos estado en el castillo de Lichestein, que está en un precipio. Ha sido genial. También estuvimos en una cueva y en otro castillo del siglo XIX. Hay tanto que contar. Ay...
Lo peor de Alemania: que SIEMPRE te venden agua con gas y SIEMPRE llueve. Creo que me va a dar una gripe profunda. Tengo que mirar en el diccionario cómo se dice "gripe". Tengo un libro de alemán para el viajero que te enseña a decir cosas como "Fóllame más deprisa" o "Lo siento, no se me levanta".
:)
yupiyeiyei.
Estoy conociendo a un montón de gente espectacular.
yupi! alguien encendió la Luz. Segunda semana en Alemania, y en un resumen conciso y concreto: estoy más feliz que una lombriz y no quiero irme de aquí porque me encanta.
Noto mis avances con el alemán a una velocidad descomunal. Creo que los que venimos e cero somos los que más aprendemos. He tenido algunas depresiones en plan ohporfavor pero esto es imposible menudamierda de idioma. Pero...
está siendo una de los mejores meses de mi vida. Hoy por ejemplo hemos estado en el castillo de Lichestein, que está en un precipio. Ha sido genial. También estuvimos en una cueva y en otro castillo del siglo XIX. Hay tanto que contar. Ay...
Lo peor de Alemania: que SIEMPRE te venden agua con gas y SIEMPRE llueve. Creo que me va a dar una gripe profunda. Tengo que mirar en el diccionario cómo se dice "gripe". Tengo un libro de alemán para el viajero que te enseña a decir cosas como "Fóllame más deprisa" o "Lo siento, no se me levanta".
:)
yupiyeiyei.
Estoy conociendo a un montón de gente espectacular.
miércoles, 8 de julio de 2009
Publicado por
Prof. Dr. Dr. H. C. Katharina von Müllentsorgung
en
19:42
1 comentarios
Hallo!
Escribo desde la escaleras de la residencia, el único lugar de este edificio donde llega el internés. Qué asco, ahora se ha apagado la luz.
El alemán es un idioma harto complicado. Me frusta porque tengo ganas de saberlo ya, y me resulta todo menos intuitivo. Trato de decir lo poco que voy aprendiendo y me parece imposible (y eso que no hemos dado nada realmente complicado). Básicamente: me llamo tal, soy de tal, tengo tantos años. Tamnbién nos están enseñando a ser alemanamente correctos en un restaurante.
Peeeeeeeeeeeero Schwäbisch Hall me encanta. Es un lugar en el que ciertamente no viviría, aunque tampoco es tan descabellado. Es pequeño, pero tiene un encanto muy especial, y muchos recovecos por los que indagar.
Ahora, por fin ahora, estoy empezando a sentir que qué pasa si quiero comerme el mundo.
Mañana me dedico más al blog, o pasado...
Escribo desde la escaleras de la residencia, el único lugar de este edificio donde llega el internés. Qué asco, ahora se ha apagado la luz.
El alemán es un idioma harto complicado. Me frusta porque tengo ganas de saberlo ya, y me resulta todo menos intuitivo. Trato de decir lo poco que voy aprendiendo y me parece imposible (y eso que no hemos dado nada realmente complicado). Básicamente: me llamo tal, soy de tal, tengo tantos años. Tamnbién nos están enseñando a ser alemanamente correctos en un restaurante.
Peeeeeeeeeeeero Schwäbisch Hall me encanta. Es un lugar en el que ciertamente no viviría, aunque tampoco es tan descabellado. Es pequeño, pero tiene un encanto muy especial, y muchos recovecos por los que indagar.
Ahora, por fin ahora, estoy empezando a sentir que qué pasa si quiero comerme el mundo.
Mañana me dedico más al blog, o pasado...
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Prof. Dr. Dr. H. C. Katharina von Müllentsorgung
en
6:31
2
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EScribo desde Alemania...!
todo es tan nuevo, es tan especial.
No puedo escribir mucho porque se me cuelga el internés
¡¡Pronto pondré noticias!!
todo es tan nuevo, es tan especial.
No puedo escribir mucho porque se me cuelga el internés
¡¡Pronto pondré noticias!!
domingo, 5 de julio de 2009
From Germany with love
Publicado por Prof. Dr. Dr. H. C. Katharina von Müllentsorgung en 10:08 1 comentarios
Mañana me marcho a Alemania. Tengo una sensación que versa entre el miedo y el nerviosismo, la ilusión y la incertidumbre. Tengo unas ganas terribles de irme ya, tengo unas ganas terribles de no ir.
AL IDIOMA ALEMÁN
Mi destino es la lengua castellana,Jorge Luis Borges
El bronce de Francisco de Quevedo,
Pero en la lenta noche caminada,
Me exaltan otras músicas más íntimas.
Alguna me fue dada por la sangre-
Oh voz de Shakespeare y de la Escritura-,
Otras por el azar, que es dadivoso,
Pero a ti, dulce lengua de Alemania,
Te he elegido y buscado, solitario.
A través de vigilias y gramáticas,
De la jungla de las declinaciones,
Del diccionario, que no acierta nunca
Con el matiz preciso, fui acercándome.
Mis noches están llenas de Virgilio,
Dije una vez; también pude haber dicho
de Hölderlin y de Angelus Silesius.
Heine me dio sus altos ruiseñores;
Goethe, la suerte de un amor tardío,
A la vez indulgente y mercenario;
Keller, la rosa que una mano deja
En la mano de un muerto que la amaba
Y que nunca sabrá si es blanca o roja.
Tú, lengua de Alemania, eres tu obra
Capital: el amor entrelazado
de las voces compuestas, las vocales
Abiertas, los sonidos que permiten
El estudioso hexámetro del griego
Y tu rumor de selvas y de noches.
Te tuve alguna vez. Hoy, en la linde
De los años cansados, te diviso
Lejana como el álgebra y la luna.
en El oro de los tigres, 1972.
viernes, 3 de julio de 2009
Popurrí
Publicado por Prof. Dr. Dr. H. C. Katharina von Müllentsorgung en 0:22 1 comentarios
Francamente, tengo unas muy enormes ganas de escribir. No sé si les ha pasado, pero tengo esa sensación de tener algo que decir. Pero me pasa como a Nietzsche (y le cito sin saber donde cojones lo dijo. La primera vez que oí esta reflexión provenía de un profesor y elogié su pensamiento. Este año me han desvelado fuentes indirectas que fue el susodicho -Nietzsche- quien enunció lo que sigue) -lo cual ya había contestado en algún comentario en los primeros posts- que me gusta leer y que ello me lleva a darme cuenta de mis limitaciones literario-expresivas. Vaya, que no me sale bien el asunto. Antes, cuando era más... pequeña, escribía más alegremente. Alguna vez, incluso, de mucho más pequeña, llegué a atreverme a afirmar que escribir es fácil. Ojalá lo fuera. Claro, que de tan pequeña no había leído tanto, y quizá tampoco quería plantearme mis limitaciones. Lees a tantos grandes...
También me pasa la filosofía, COMO SIEMPRE. ¿Qué pasa? Que escribo y borro, que escribo y borro... porque ya no escribo ingenuamente, sino que pienso y repienso cada (puta) palabra, porque quizá ya no es todo tan simple. Pero precisamente quiero volver a esa dulce ingenuidad. Supongo que saben a lo que me refiero: escribir, escribir sin más. Así, de repente. Retomaré a Tristan Tzara para volver a soltarme, posiblemente.
Ayer en el tranvía había un yonki simpático, que sentado en un vagón en el que sólo estábamos él y yo, sentados diametralmente opuestos, se puso a contar su vida literalmente, recordando su juventud, refiriéndose a un locutor (creo) inexistente, con frases del estilo "usted me entiende, ¿no?" ó "Ya sabe usted como son estas cosas...". Me gustó mucho, porque hablaba e iba comprendiendo cosas de sí mismo, o eso parecía. Y bueno, hoy fui a un concierto de la Banda del Conservatorio Profesional de música de Tenerife y había unas niñas que bailaban y alzaban la voz pese a la música. Normalmente me jode la gente que habla en los conciertos. Pero qué coño. No se lo perdono porque fueran unas niñas monísimas (que en realidad sí influye un poquito), sino porque en realidad ninguno de los allí presentes salvo ellas se atreverían a gritar lo que nos viniese en gana en un concierto. Y tiene mucho mérito. El mundo de los niños no tiene reglas, o no ninguna que sea compartida por los adultos. Cada vez los niños quieren ser adultos más temprano, lo cual es incomprensible para mi persona por más que lo intento. A veces lees noticias aterradoras, de madres de doce años y movidas así.
Posiblemente pronto empiece con las críticas a conciertos. Iba a escribirlo todo en esta entrada, pero creo que ya sería demasiado macedónico.
Les recomiendo que escuchen -más allá de las convicciones religiosas- si quieren el aria del aria de la Pasión según San Mateo del maestro: Erbarme dich, mein Gott. He ahí la letra:
¡Buenas noches!
También me pasa la filosofía, COMO SIEMPRE. ¿Qué pasa? Que escribo y borro, que escribo y borro... porque ya no escribo ingenuamente, sino que pienso y repienso cada (puta) palabra, porque quizá ya no es todo tan simple. Pero precisamente quiero volver a esa dulce ingenuidad. Supongo que saben a lo que me refiero: escribir, escribir sin más. Así, de repente. Retomaré a Tristan Tzara para volver a soltarme, posiblemente.
Ayer en el tranvía había un yonki simpático, que sentado en un vagón en el que sólo estábamos él y yo, sentados diametralmente opuestos, se puso a contar su vida literalmente, recordando su juventud, refiriéndose a un locutor (creo) inexistente, con frases del estilo "usted me entiende, ¿no?" ó "Ya sabe usted como son estas cosas...". Me gustó mucho, porque hablaba e iba comprendiendo cosas de sí mismo, o eso parecía. Y bueno, hoy fui a un concierto de la Banda del Conservatorio Profesional de música de Tenerife y había unas niñas que bailaban y alzaban la voz pese a la música. Normalmente me jode la gente que habla en los conciertos. Pero qué coño. No se lo perdono porque fueran unas niñas monísimas (que en realidad sí influye un poquito), sino porque en realidad ninguno de los allí presentes salvo ellas se atreverían a gritar lo que nos viniese en gana en un concierto. Y tiene mucho mérito. El mundo de los niños no tiene reglas, o no ninguna que sea compartida por los adultos. Cada vez los niños quieren ser adultos más temprano, lo cual es incomprensible para mi persona por más que lo intento. A veces lees noticias aterradoras, de madres de doce años y movidas así.
Posiblemente pronto empiece con las críticas a conciertos. Iba a escribirlo todo en esta entrada, pero creo que ya sería demasiado macedónico.
Les recomiendo que escuchen -más allá de las convicciones religiosas- si quieren el aria del aria de la Pasión según San Mateo del maestro: Erbarme dich, mein Gott. He ahí la letra:
Erbarme dich, mein Gott,
Um meiner Zähren willen;
Schaue hier,
Herz und Auge Weint vor dir
bitterlich.
Erbarme dich!
Um meiner Zähren willen;
Schaue hier,
Herz und Auge Weint vor dir
bitterlich.
Erbarme dich!
¡Buenas noches!
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